Church of San Carlo Borromeo
Milano, Italy. 1964-69
Architect: Gio Ponti, Antonio Fornaroli, Alberto Roselli

The church — known today as Santa Maria Annunciata — stands on property belonging to the San Carlo Hospital in Milan. A covered walkway
connects it directly to the hospital’s west wing, near the rear
entrance. It is also accessible, independently from the hospital complex,
from Via San Giusto. The building, once again based on a lozenge-shaped
plan, has two different entrances. Placed on the long, north and south
façades, they are preceded by stairs that frame the portals, composed of
four arches surmounted by triangular pediments. Four hexagonal chapels,
covered pavilion-style, have been placed at the rear façade, accessed
through an atrium that functions as a connecting hub to the hospital.
La iglesia –
conocida hoy como Santa María Annunciata – se encuentra en la propiedad
perteneciente al Hospital San Carlo de Milán. Una pasarela cubierta lo conecta directamente al ala oeste del hospital, cerca de la entrada trasera. También es accesible, independientemente del complejo hospitalario, desde la Via San Giusto. El edificio, una vez más basado en un planta en forma de rombo, tiene dos entradas diferentes. Situadas
en las fachadas largas, norte y sur, están precedidas por escaleras que
enmarcan los portales, compuestas de cuatro arcos coronados por
frontones triangulares. Cuatro capillas
hexagonales, de estilo pabellón, se han colocado en la fachada
trasera, accesible a través de un atrio que funciona como un nexo de conexión al
hospital.

 

As with the church of San Francesco, the diamond shape can be seen in
both the windows that punctuate the façades, and in the tile cladding. This time, however, it
does not invade the reinforced concrete structure — left exposed on both
the interior and the exterior of the church — and, actually, gives way
to flat tiles in the designs surrounding the windows. The pitched roof
is entirely covered with large sheets of copper and supported by a truss
system in exposed concrete resting on twenty-two pillars. Taken as a
whole, the structural system establishes a colour contrast with the
interior walls, which are whitewashed. Natural lighting is augmented
both by the large stained-glass window designed by Ponti and Zuccheri
over the north portal, and the many slits in
the south façade, screened on the interior by a series of oak louvre.

Al
igual que con la iglesia de San Francesco, la forma de los diamantes se
puede ver tanto en las ventanas que puntúan las fachadas, como en el
revestimiento de azulejos. Esta
vez, sin embargo, no invade la estructura de hormigón armado – expuesta tanto en el interior como en el exterior de la iglesia – y, en
realidad, da paso a los azulejos planos en los diseños que rodean las
ventanas. El
techo inclinado está enteramente cubierto con grandes láminas de cobre y
soportado por un sistema de vigas de hormigón visto 
sobre veintidós pilares. En su conjunto, el sistema estructural establece un contraste de color con las paredes interiores, que se blanquean. La
iluminación natural es aumentada tanto por la gran vidriera diseñada
por Ponti y Zuccheri sobre el portal norte,
como por las numerosas rendijas de la fachada sur, proyectadas al
interior por una serie de rejillas de roble.

Image by Andrea Moretti

Image by Andrea Moretti

Image by Andrea Moretti

Image by Andrea Moretti

Image by Andrea Moretti

Image by Andrea Moretti

The two long façades are distinguished by their respective roles in how
the building is viewed, whether during the day or at night when the
church of San Carlo becomes a self-illuminated architecture. The altar
area, elevated along with the terminal portion of the hall, is marked by
a concrete backdrop on which stands a sculpture of three crosses.
Designed to accommodate seating for up to six hundred parishioners, the
chapel also has a basement, divided into two auditoriums, and the crypt.

Las dos fachadas
largas se distinguen por sus respectivos papeles en cómo se ve el
edificio, ya sea durante el día o por la noche, cuando la iglesia de San
Carlo se convierte en una arquitectura auto iluminada. El
área del altar, elevada junto con la parte final de la sala, está
marcada por un fondo de hormigón en el que se alza una escultura de tres
cruces. Diseñada para acomodar hasta seiscientos feligreses, la capilla también tiene un sótano, dividido en dos auditorios, y la cripta.

Text by Manuela Leoni 

Image by Andrea Moretti

VIA:
Ordine Architetti 
Cite:  
“Church of San Carlo Borromeo“. Hidden Architecture